Cómplices
Cae la hora, el día, la luz. Me encargo de
mirar tus lados y juntar las partes del todo que no alcanzo a ver. Claro,
oscuro, un guiño de tu mirada y mis manos atraviesan el aire para envolver una
nueva garganta. Vuelvo a sentir la sangre en mi cabeza que golpea con las
fuerzas de una bestia. Trago saliva y aprieto cada vez más fuerte hasta lograr
detener esa imagen incomprensible en un solo cuadro exacto.
El tiempo parece detenerse y darme
una tregua. Limpio el lugar para ocultar las pruebas. Te busco para pedirte
explicaciones pero no te encuentro. Mi mano izquierda tiembla nerviosa y me
transmite la picazón que hay en la yema de mis dedos. Tu cara, siempre tu cara
y esa mueca, ese guiño cómplice que me abarca. El antes, el ahora y el después.
No hemos logrado desprendernos de nuestros lastres.
La escena está preparada. Ahora no
hay más que esperar a que alguien lo descubra. Mi trabajo está concluido y en
horas recibiré mi merecido. No hay marcas, ni huellas. Todo se encuentra tal
como lo encontré hace unos minutos. Hay gente en la casa, mucha para mi gusto,
pero así es más interesante. Claro que me aburro de lo mismo y trato de innovar
para evitar la tediosa rutina que todo lo degrada; incluso hasta los mejores
besos. Los tuyos.
Alguien se aproxima. Sus pasos se
sienten claros por el corredor, cada vez más cerca, más y más. El picaporte
gira lentamente, la puerta cede y da lugar para que entre. Espero. Quiero ver
su cara desencajada. Espero un segundo más y de pronto ahí estás otra vez.
Claro, oscuro, un guiño de tu mirada y mis manos atraviesan el aire para
envolver una nueva garganta.
Ahora sí. La casa está como debe a
esta hora. Silenciosa como siempre, como nunca. Espero que ahora puedas
descansar por un tiempo hasta que alguien venga y precises de mí. No dudes en
hacerte presente cuando me necesites. Somos la misma cosa. Somos más que
cómplices. Llega la luz del día. El postigo resiste como puede cada embate de
claridad. Todo está como debe estar. Cada cosa en su lugar y nosotros a la
espera de ese día en que volvamos a encontrarnos.



Admiro la magia de tus palabras, hermoso relato.
ResponderBorrarWow!!! Muchísimas gracias!!! Es todo un halago!
BorrarExcelente
ResponderBorrarRoberto !!
Gracias por leerme!! Abrazo.
BorrarUna ves más tus palabras me llevan a lugares increibles! Seguí por este camino maravilloso!! Abrazo gande!
ResponderBorrarGracias como siempre amiga!!! Si vos lo decís, seguiré por ahí!!! Abrazo.
BorrarMe encantó
ResponderBorrarMuchísimas gracias por tu devolución!! Abrazo.
BorrarMaravilloso! Me encantó! Seguí escribiendo. Es tu lugar. Gracias por compartir!
ResponderBorrarMuchas gracias por leerme y por darme tanto aliento para continuar haciendo lo que tanto me gusta. Claro que sigo escribiendo. Hay mucho más del lugar de donde vienen mis relatos. Abrazo.
BorrarExcelente! No paro de meterme en ésta cuestión de imaginar las escenas relatadas. Son atrapantes tus relatos amigo.. Seguí así. Abrazo!
ResponderBorrarGracias por acompañarme con tu lectura amigo!
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